Poemas. Paranoias. Relatos y Organización

100 PALABRAS (XII)

NEUROPSICOLOGÍA

Los neuropsicólogos habían conseguido alcanzar uno de sus objetivos. Querían penetrar explícitamente en el inconsciente individual y colectivo de la población. Lo consiguieron experimentando con lobotomías y feromonas artificiales a escondidas de la legalidad. La neuropsicología  hizo el trabajo invisible, el que se ha de recordar y reconocer.

Lo demás, lo hicieron las maquinarias del marketing de una multinacional deportiva a través de las redes sociales. En televisión, salía un anuncio con la cantante extranjera de moda y un joven deportista nacional ambicioso.

 

Nike había conseguido borrar nuestros recuerdos inconscientes para que compráramos una vez al mes las mismas zapatillas.

 

 

QUÉ HIJO DE PUTA

No era sordomudo, ni tenía alexitimia ni había problemas en el área de Broca o Wernicke según los doctores que consultamos. Era un extraño trastorno que no tenía causa aparentemente fisiológica ni psicosomática. Daba igual donde estuviera o la corriente psicológica que lo examinara. El resultado siempre era el mismo y cualquier explicación exógena hacia aguas antes o después. Todas las observaciones, diagnósticos y tratamientos intentados para obtener el origen iban al traste.

 

Conforme pasaron los días me di cuenta que los únicos problemas que tenía Casciari era que le gustaba inventar y que le dijeran “Qué hijo de puta”

 

 

TODO DE TODOS

El sabio que vive en lo alto del cerro dicen que lo sabe todo. Dicen que te presentas ante él y es capaz de adivinar tu pasado, de saber tu presente inminente y de aconsejarte sobre el futuro. Decían que lo sabía todo de todos.

La historia y el mito crecieron de a poco y  se corrió la voz por el país.

Cuando el viejito llegó y vio donde estaba la casa del sabio, aceleró. Luego llamó a la puerta y espero que el sabio lo identificara.

 

Parecía imposible, pero el sabio no adivinó que ese era su padre biológico

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