Poemas. Paranoias. Relatos y Organización

organizacion

CONTRARRRRÉPLICA

Escrito por anonimopalomo 11-05-2010 en General. Comentarios (0)

ORGANIZACIÓN II:   CONTRARRRRÉPLICA

 

Yo voy a hacer alusión al comentario #2 de la entrada anterior (YO, CON MI BASTIÓN) que yo escribí (la entrada, no el comentario).

Pero no voy a hacerlo en un simple comentario, dado que mi prosa tiene más categoría, o no, ha de ser publicada en portada de este blog.

Punto A: nunca me gustaron los embutidos, pero mientras k no seas Elpozo, todo irá bien.

Punto B: como el señor tenga que esperar lo mismo, que lo que tardé en darme cuenta de sus palabras… mal vamos. Todo el mundo conoce la potencia sexual de aquel señor. Las asiáticas lo esperan.

Punto C: eso quedo claro desde el principio. Que no respete tu autoridad no significa que vaya a cargármela ajajaj (humor)

Punto D: ya que no es un ataque, tampoco atacaré yo… aparentemente

Punto E: este punto solo es de relleno

Punto F: imagino que ya sabéis porque el punto E era de relleno

Punto G: esta será la segunda entrada en la que no se hable de hombres con vagina, mujeres famélicas y penes con cirrosis. Salvo por el punto G

YO, CON MI BASTIÓN

Escrito por anonimopalomo 11-05-2010 en General. Comentarios (0)

Mi más mejor amigo, por decir algo, me ha dicho que si podía tener una sección en este blog. Yo, como buena persona que soy a diferencia de él, le aceptó esta ilustrísima colaboración. Y se lo agradezco profundamente...y suerte.

 

El nombre de la sección, como el blog es mío, ANONIMOUSE, la llamaré como me salga los kojones...es decir, valorando creativa, estadística y espiritualmente nuestras diferencias siniestras y sabiendo los resultados de las diversas encuestas... lo llamaré ORGANIZACIÓN (en negrita y subrayado).

 

ORGANIZACIÓN I: YO, CON MI BASTIÓN

 

Un día, un señor me dijo que se escribía cuando había preocupaciones, cuando algo no iba bien, cuando no estábamos en paz. Y me convenció, por lo que dejé de escribir.

Aparentemente, todo marchaba bien y mi cuaderno comenzaba a coger polvo. Sólo lo habría el 20 de cada mes para arrancarle una hoja. Como era de esperar, mi cuaderno se quedó sin hojas.

Ha pasado el tiempo, y sigo pensando en lo que me dijo aquel señor. Y, al fin, lo he entendido: sí tenía pensamientos para escribir, pero mi cuaderno ya estaba muy visto. Ojalá hubiera escrito cuando estaba ahí esperándome.

Ahora, sólo me queda disculparme ante aquel señor y comunicarle que me he comprado un cuaderno nuevo mientras busco el mío.